Las últimas elecciones celebradas el pasado fin de semana fueron llamadas históricas por las características especiales que nunca antes se habían dado desde que España se convirtió en democracia: desde la alta cantidad de indecisos hasta la vuelta de la extrema derecha después de 40 años escondidos.

La comunicación y la propaganda electoral, ante tanto indeciso, pasaron a primera línea ante la importancia de conseguir hasta el último voto posible de esa gente que no sabía a quién votar. Desde las banderolas que se colocan en las calles hasta el último meme de internet. Por eso, todos y cada uno de los partidos políticos que participaban en la elecciones del 28A sacaron el máximo partido a los medios a su alcance, sobre todo a los medios digitales.

Las Redes Sociales de políticos echando humo

Lejos quedaron los tiempos de elecciones en los que los candidatos se abrían mil y una cuentas en todas las redes sociales justo antes del día D y, mágicamente, desaparecían justo después del domingo de votación. (Aunque me sé de algún alcalde que de repente le ha dado por abrirse cuenta en Instagram, no sé muy bien para qué porque ya utiliza el perfil de Twitter del ayuntamiento como propio).

Tras el pelotazo de Obama con su «Yes We Can» en 2008 (sí, 2008) y la novedosa idea de utilizar una estrategia en redes para ganar voz, los partidos políticos en España se pusieron las pilas. Ahora todos los partidos españoles tienen su equipo de comunicación que trabaja en forjar una imagen en redes sociales acorde con sus ideales y que busca captar la atención de afines y no afines. Es la época del meme y del vídeo corto. También es la época de las noticias falsas y del factcheking.

En las últimas elecciones, la inversión en anuncios en Facebook de los partidos políticos no tuvo precedente, quizás por el poder de segmentación que tiene. Hasta más de 7.000 fueron los anuncios que aparecieron en la red social. Una mención especial, aunque no quiera darles mayor importancia, para la campaña que ha hecho VOX fuera de los medios convencionales, por su supuesto «odio eterno» por afirmar que manipulan (por favor, contadme más…). Claramente orientada a generar ruido entorno al partido y entorno a un público muy específico.

Si tienes dudas de si a los partidos les funcionó la propaganda en redes sociales entre su público objetivo, puedes revisar el resultado de las elección desde distintos factores en LabRTVE.

Por cierto, ¿a vosotros también os llegó el rumor de que ese Rivera tan emocionado en los debates electorales de RTVE y A3media era precisamente una estrategia para que se generaran memes en Internet?

Propaganda electoral más allá del RGPD

Con la de cola que trajo la nueva Ley de Protección de Datos… Y van los partidos y se inventan una para poder saltársela. Y es que, a finales del año pasado, quedó aprobada una ley que permite a los partidos hacer spam electoral y propaganda personalizada en Internet sin tu permiso. Así, a lo loco.

¿Eso qué significa? Pues que los partidos políticos pueden elaborar bases de datos con tu perfil ideológico utilizando información de páginas web y redes sociales, de la forma en la que interaccionas en Internet, y hacerte llegar propaganda política afín a tu ideología.

Eso sí, lo que Internet te da, Internet te lo quita. Si quieres librarte de la propaganda y de que se queden con tus datos, puedes darte de alta en la ya famosa «Lista Viernes». Esta lista se creó específicamente para luchar contra esta ley, una forma de librarte del spam político.

Política hecha desde la calle

No, no me refiero a los políticos haciendo campaña electoral subidos a un caballo o acariciando un corderito. Me refiero a la política hecha desde la gente y para la gente. Que para eso Internet también existe.

Ante la preocupación de la izquierda de darle votos a la extrema derecha por la abstención de muchos votantes, se lanzó una campaña para todo el que quisiera participar que ayudara a animar a la gente a ir a votar el 28 de abril. Este tipo de movimientos no es nuevo, ya se hizo con Manuela Carmena cuando se presentó a la alcaldía de Madrid y se repite ahora, en un movimiento que se llama «vota, por favor».

Otras veces, la política se hace después de unas elecciones. Como la apropiación de «Gaysper» como nuevo símbolo LGTB+ después de que fuera utilizada por VOX el mismo días de las elecciones (y ya sabemos como acabaron).

Pero ya no solo se trata de hacer política sino de aprovechar la política para crear campañas publicitarias. Esta campaña de AEG utiliza los colores políticos para hacer publicidad de sus lavadoras.

Y damos un paso más allá de nuestro muro. Netflix acaba de estrenar un documental sobre Alexandria Ocasio-Cortez, todo un fenómeno en EEUU después de convertirse en congresista en Nueva York.

El futuro ya está aquí: nuevas formas de hacer política

Si eres de los que piensa que la política se debe separar de otros ámbitos (ya sabes, como la frase esa de «no hay que juntar fútbol con política«… ¡PAMPLINAS!) es que no has entendido nada. ¡Si hasta las tipografías tienen significado propio!

La política nunca ha ido sola, no ha pasado nunca, no va a pasar ahora, que estamos hiperconectados 24/7. Recibimos estímulos constantemente y es hora de aprender a leerlos. ¿Cómo nos influye recibir ciertos mensajes políticos, sobre todo en época electoral?

*Nota: Justo cuando publiqué este artículo, encontré en LinkedIn este de Álvaro López Herrera donde analizaba el uso de las redes sociales en cada uno de los grandes grupos políticos que se presentaban a nivel nacional en las últimas elecciones.