El empeño de muchos por enterrar al blog me hizo plantearme, durante unos 15 segundos, que seguramente abrirme una página web personal para poder hablar de los temas de actualidad que rodean la comunicación y el marketing no era tan buena idea.

Después de esos 15 segundos me pregunté, “con la de blogs de marketing que hay ahí fuera, ¿qué puedo ofrecer yo que sea diferente al resto?” Y llegué a la conclusión de que no quiero explicaros cómo se usan las redes sociales ni convencer a nadie de que lo mejor que puede hacer para su negocio es contratar una agencia de publicidad que le monte una estrategia de marketing que remonte sus ventas. Lo que sí quiero hacer es recopilar artículos actualizados y de actualidad y debatirlos juntos abriendo un espacio de respeto y colaboración que nos sirva a todos para aprender algo y que me deje liberar lo que llevo dentro a nivel profesional.

La última razón que me hizo llegar hasta estas líneas fue pensar que actualmente se considera que el 50% del contenido que hay en internet ha sido creado por la inteligencia artificial y que próximamente llegará al 90%. Y no nos engañemos, quiero ser la resistencia. A ver qué inteligencia artificial escribe ironía fina como la mía para 2020.

Así que nos vamos a ir viendo por aquí, inspirada (muy inspirada) por mi cuenta de Instagram favorita y cada día la de más gente, ilustrando mis ideas con obras de arte (pero no de Edward Hopper, que eso pasaría de inspiración a copia barata y eso es algo que solo un señor mayor que se cree más listo que tú haría) y explorando si tengo tanto que decir como realmente pienso.

Acabo, por lo tanto, igual que empecé. Con una expresión (o lema) que se utilizaba para expresar la sucesión monárquica en Francia en el pasado y que creo que pega a la perfección con lo que viene.

El blog ha muerto. ¡Viva el blog!

Nos leemos.

*Nota: Gracias a mi querida e informática hermana, que me ha echado una mano para levantar esta página web.